- Hápax: revista de investigación filológica de la SELL -
NOTICIA URGENTE: Hemos tenido algunos problemas con la página www.revistahapax.com y en la actualidad no puede ser visionada. Para consultar los números 1 (2008) y 2 (2009) de Hápax les remitimos a la antigua página, http://societassell.googlepages.com. Disculpen las molestias, esperamos solucionarlo en un plazo lo más breve posible.
[Fragmentos de la Editorial del primer número de "Hápax"]
Estimado/a lector/a:
Le agradecemos, en primer lugar, que se decida a leer esta revista. Seguramente le asaltarán numerosas dudas; se preguntará qué es, cómo surge, de manos de quién, qué encontrará en ella y qué es lo que deseamos que encuentre. . . A dar respuesta a estas cuestiones irán dedicadas las siguientes líneas.
Hápax pretende ser un medio filológico, participativo y abierto, donde tengan cabida las reflexiones de los estudiosos relacionados con el campo tanto de la lengua como de la literatura, fragmentos del saber relegados por gran parte de la sociedad a un rincón oscuro. Pretendemos actualizar la materia a la que nos dedicamos: el conocimiento se nos muestra una suerte de sangre de la tierra, agua, y, como tal , su deber es mantener el organismo, la sociedad, y no empantanarse hasta convertirse en remansos de egotecas que no riegan ningún campo, que no darán ninguna flor.
Nos encontramos en la búsqueda del desarrollo humano: individualismo frente a colectivismo. Individualismo en la medida en que la investigación es una labor personal y el estudio puede llegar a ser una actividad íntima. Colectivismo porque el conocimiento, el fruto de una búsqueda, no es nada si no se muestra y comparte. ¿Qué es una obra de teatro sin su público? Y, ¿qué es la sociedad más que ese público?
En cuanto a quiénes son los promotores de este medio, podríamos decir que usted, lector, es uno de todos los que, con su iniciativa para leer, esto es, para participar, confiere a estas simples hojas (electrónicas) el papel primitivo del hecho literario, del hecho lingüístico y de la comunicación. De este modo, esto no tendría sentido sin usted. Le está dando forma, otorgándole la esencia que buscamos en la propuesta por la que nace, y, a la vez, integrándose en ella.
Esta revista surge de personas diferentes, con puntos de vista diversos, que se encuentran inmersos en ámbitos distintos. . . pero que confluyen para luchar contra el estatismo, y su forma de hacerlo es crear un espacio que nos una y que, además, permanezca atento y a la expectativa de todas las nuevas contribuciones y miradas que otros estudiosos interesados puedan aportar. Debemos enriquecernos, enriquecer a la Filología, dama invisible y riquísima que se merece que hagamos algo por ella en estos días que corren, pues su baladro nos resulta aterrador en extremo. Intentemos establecer un nexo más equitativo entre lo que nos ha dado y lo que podemos ofrecer.
Los artículos del presente número están redactados en castellano, no como una reivindicación, sino por un hecho meramente casual. Nuestra situación geográfica mientras redactamos estos párrafos así lo ha querido. Esto supone que estamos haciendo uso de una de las múltiples posibilidades de expresión humana; por tanto, invitamos a llenar estas humildes líneas de un sin fin de vocablos y expresiones, de propuestas con nuevos ritmos y puntos de vista. . . Como decía el poeta: “cada quien es cada cual, y baja las escaleras como quiere, pero, puestos a escoger, soy part idario de las voces de la calle más que del diccionario. . .”. Queremos conformar un rompecabezas, como un juego comunicativo cuyas reglas no excluyan a nadie.
Y no queremos dejar a ningún jugador sin lanzar los dados. Por ello, y conocedores de las lamentables barreras que a menudo coartan la exposición de los pasos hacia el conocimiento, este medio pretende acoger y arropar toda aportación de calidad, independientemente del autor. Nos interesa el binomio trabajo-calidad. De este modo, Hápax no atiende a etiquetas banales en las que es imposible catalogar, sin más, a una persona. Bajo cualquier máscara puede haber oculto un apasionado de alguno de los numerosos campos de la fecunda Filología con mucho que decir. Creemos que es la única manera, remarcamos, de desarrollarnos.
Hápax busca ser una plataforma de intercambio de conocimientos, sin interferencias, ni personales ni institucionales, a plena disposición de quien quiera hacer debido uso de ella. Por ello, todo el material que en ella encontrará es propiedad del puño que lo elaboró y signó. Por último, y, posiblemente, más importante: ¿por qué Hápax? Bien, si hemos conseguido exponer nuestro proyecto con la suficiente claridad, ya se habrá dado cuenta de que es algo único, al menos en el contexto en el que, por azar , ha visto la luz. Se trata de una idea genuina e irrepetible (como todas) , pues ninguna otra contaría con la atención de su mirada lectora en este determinado momento, desde su posición corporal más o menos cómoda. Ninguna otra tiene tal suerte y honor. Ni lo tendrá. Es irrepetible. Sea un error o no. Igual que cada una de las palabras que utilizan los admirables escritores de este primer número: todas ellas se encuent ran en un contexto nuevo, rodeadas de “vecinas” desconocidas que les confieren una actualidad y con las que llegarán a entablar una relación, animada, tal vez, por su timbre de voz si osa leer las en alta voz. . . Nos parece motivo suficiente para intitular así nuestro proyecto. El siguiente número, con toda seguridad, no será como éste. Por ello, disfrutemos estas páginas como lo que son aquí y ahora: el resultado de la confluencia de personas con unas pasiones comunes, que, aunque parece cosa de poco, lamentablemente no es tan fácil de encontrar en la actualidad. Repetimos, personas con pasiones, que les animan en su día a día a seguir adelante a pesar de todos los obstáculos que se puedan encontrar. A ellos dedicamos esta labor que tenemos ahora entre manos. A ellos y a nadie más. A los que firman sus obras en las páginas siguientes y a los que nos han apoyado, sin reflejarse personalmente, pero, como los primeros, formando parte del impulso constructor de los dedos que teclean estas palabras, porque, por sí solas, estas manos estarían cansadas, y, con toda certeza, no habrían pasado de la segunda línea. Dedicamos cada modesto esfuerzo que seamos capaces de realizar a todos los que ensalzan o han ensalzado en cada momento de su vida a la Filología; a los que inspiran en su entorno con ese halo de misticismo no innato, sino nacido de la ardorosa dedicación.
Los Editores.